domingo, 31 de agosto de 2025

JUGAR

Juanito va buscando piedritas en la vereda. En realidad, cualquier otra cosa le serviría, pero cerca de su casa es lo más habitual. Cuando llegue a la ciudad capaz encuentre algo más colorido, como las tapitas de botella que tiran los transeúntes. Está lejos, primero tiene que tomar el tren. Tampoco está cerca de la estación, pero un colectivo supone un gasto que no puede permitirse, capaz a la vuelta, si logra reunir también para eso. Porque sí, tiene que ir a pedir, y si tiene suerte algún distraído capaz olvide un celular, o algo más que después le pueda dar a su hermano para vender. Pero lo que realmente busca no son los billetes, sino piedritas, o después tapitas. Porque Juanito tiene seis años. Porque sí, va a la escuela algunos días, para al menos poder leer, pero también necesita eso. Necesita jugar, y eso no se lo pueden dar en el tren. Solamente espera juntar lo necesario para un par de medias. Porque hace frío, y las necesita, pero principalmente porque va a poder comprarle también un par a sus hermanitas, y así podrán deshacerse de las más viejas y rotas. Aunque deshacerse es un decir. Es más bien transformarlas en pelota, y entonces sí va a poder jugar bien! Pero es temprano, hace frío, y por ahora se conforma con las piedritas. Va con la cabeza gacha para buscarlas, pero también para que no le vean la cara. Porque ya saben que tiene que vivir de lo que consiga, y lo señalan por estar ahí, peleándola.

Aunque si tiene mucha suerte, capaz por la estación, encuentre una tapita de las rojas, con las que el jueguito le sale mejor.


Cuento seleccionado para la antología "En lo alto de la mirada" de la Editorial Petricor, 2025