En un
momento de vacío, la acosaron todos sus fantasmas de nuevo. Esas voces, sus
rostros, las manos temblorosas…
Sintió
un nudo en su interior. Unas excesivas ganas de vomitar. Quería hacerlo ahí
mismo. En realidad no quería, pero el deseo, que es otra cosa, no cesaba.
En
cuanto pudo estar sola lo decidió. Encerrada en uno de los cubículos del
baño. Le temblaban las manos. Y le ardía
el cuello, pero lo haría. En un momento oyó pasos, se quedó estática. Hasta que
no se fueron no pudo seguir. Sentía frío. Y otra vez lo mismo. Esa gente
inoportuna que se dirige a esos lugares cuando ella sólo quiere la soledad de
un espacio fugazmente privado para cumplir con ese deseo que la atormenta.
Nuevamente esperó la quietud. Silencio.
Pensó
en todos esos testimonios que había visto tantas veces en televisión, videos
falseados para desalentar justamente la que ahora era su determinación.
Cerró
los ojos y se inclinó. Se llevó los dedos hasta la garganta y tiró de la
campanilla para forzar aún más. Sintió que su cuerpo se sacudía y se le
retorció el asco. Sacó la mano y esperó.
No
pudo. Su propio cuerpo se lo impidió. Salió, todavía temblando. Se juró no
volver a intentarlo. La vergüenza de ese momento era peor que cualquier asco
previo. Al verse al espejo vio el rostro de una mujer demacrada, angustiada y
asustada. Quiso lavarse la cara, pero no había agua. Se quedó quieta un momento
más, con los ojos rojos y sus fantasmas atormentándola.
Caminó
o se arrastró hasta la otra punta del edificio. Nadie la miraba, pero se sentía
observada, juzgada por los que la rodeaban sin saber nada.
Un
monstruo que observaba hacía tiempo a distancia esta vez la había atrapado,
escapando a último momento. Quizás ella había sido fuerte, pero en realidad se
sentía más débil que nunca, más frágil y ausente cada vez.
Sentía
que había matado a la persona de diez minutos atrás, pero ahora sería otro de
sus fantasmas.
Se lavó
la cara y se preparó para volver. Cerró los ojos, tragó saliva, dio unos pasos
más. Ya era hora de continuar con la función.
No hay comentarios:
Publicar un comentario